--El Sobrepeso produce un aumento de la presión venosa, por lo que debe combatirse enérgicamente, especialmente si va unido al estreñimiento que exigirá incluir inmediatamente en la dieta mayor cantidad de fibras vegetales y un aumento del aporte de líquidos.
--La vida sedentaria dificulta el retorno venoso por ausencia de las contracciones musculares de las piernas. Por tanto debe hacerse de manera prioritaria un programa de ejercicios como gimnasia, ciclismo, baile, footing o simplemente caminar con frecuencia diaria para facilitar la circulación venosa de las piernas.
Otros factores de riesgo son debidos a las modas, y aumentan las posibilidades de empeorar la patología:
--Llevar ropas muy ajuntadas, especialmente a nivel de los muslos (medias, ligas, cinturones, pantalones…) produce una dificultad añadida al retorno venoso.
--Zapatos con tacón fino y muy alto, al igual que el calzado totalmente plano disminuyen la función de los músculos de la pierna y de la suela venosa para impulsar la sangre de las piernas hacia el corazón. Es preferible un tacón amplio de 2 – 4 cm.
--Fuentes de calor excesivo como la depilación con cera caliente, estancias prolongadas en sauna o tomar el sol largos periodos de tiempo a horas de más calor favorecen la dilatación venosa de las piernas.
Si el trabajo obliga a permanecer largos periodo en bipedestación sin apenas desplazamientos, será un factor importante de agravamiento de la patología venosa, por tanto debe compensarse con una serie de simples actividades y ejercicios que a la larga resultarán sumamente beneficiosos:
--Paseos y subir escaleras en lugar de tomar ascensor. Igualmente caminar descalzo.
--Deportes al aire libre como la marcha, el ciclismo, y la natación
--Duchas frías especialmente por las mañanas y aspersión fría de las piernas empezando por los dedos de los pies, hasta las rodillas. Además masajes desde los tobillos, deslizando las dos manos, presionando ligeramente hasta la ingle.
--En posición de pie subir y bajar alternativamente los talones, andando sobre la punta de los talones.
--En posición acostada levantar las piernas estiradas, separándolas y cerrándolas simétricamente. Igualmente mover alternativamente las piernas haciendo ejercicio de pedaleo.
Si observamos molestias de piernas pesadas, hinchazón de tobillos y aparición de arañas vasculares, el consejo de oro es: no ponerse “cremas mágicas”, hacer la consulta médica.