Su aplicación no requiere el uso de químicos o medicamentos, por lo que son consideradas un apoyo fundamental a los tratamientos médicos. Desde esta consulta se alienta a que estas técnicas sean percibidas por los pacientes como un complemento terapéutico, no una alternativa.
Técnica de las zonas reflejas (reflejoterapiapodal y auriculoterapia): Son técnicas naturales por la que se aplican presiones u otros estímulos terapéuticos específicos sobre puntos reflejos situados en los pies o en el pabellón auditivo, respectivamente. La mayoría de músculos, articulaciones, órganos, nervios y tejidos están “representados o reflejados” en la zona de los pies y el pabellón auditivo. Al trabajar dichos puntos de forma adecuada y específica para cada individuo se obtiene una respuesta terapéutica en la zona correspondiente del organismo sobre la que se quiere influir (como tonificación, estimulación o relajación).
En la reflejoterapia se utilizan exclusivamente las manos de la terapeuta como herramienta de trabajo. Por el contrario, la auriculoterapia se ayuda de diversos utensilios como los localizadores de puntos, electroestimuladores, bolas de acero, semillas, microagujas,… para conseguir el efecto terapéutico deseado.
Drenaje linfático reflejo: se trata de unas maniobras protocolizadas manuales manuales y muy suaves, basadas en un profundo estudio de la anatomofisiología del sistema linfático, y que se realizan con el fin de drenar la linfa que se encuentra estancada a territorios sanos para su evacuación normal hacia el torrente venoso. Estos estancamientos pueden ser secundarios a una patología o a una intervención quirúrgica.
Tratamiento de cicatrices: técnica, que forma parte de la reflejoterapia, cuyo objetivo es neutralizar la parestesia localizada u otros síntomas como reducción de la movilidad secundarios a una cicatriz, bien sea producida por traumatismo o por intervención quirúrgica.
Técnicas de relajación: Son procedimientos sistematizados por medio de los cuales el paciente aprende paulatinamente las técnicas de Jacobson y Schutlz para reducir sus niveles de stress o ansiedad, así como control de sus emociones y pensamientos.
Flores de Bach: Se trata 38 preparados de flores que según la filosofía del Dr. Bach ayudan al paciente a afrontar diferentes desequilibrios psicoemocionales.
Reiki: Se trata de un sistema de reequilibrado bioenergético por el que se trabaja directamente con el campo energético de la persona. Se aplica en hospitales como el Ramon y Cajal de Madrid en pacientes oncológicos, para contrarrestar los efectos secundarios de la quimioterapia y disminuir los niveles de ansiedad.
Se alienta a que las terapias complementarias sean percibidas por los pacientes como un complemento a la medicina convencional, por lo que son consideradas un apoyo fundamental a los tratamientos médicos.
El objetivo de esta consulta es:
• Ayudar a paliar diversos síntomas y recuperarse de la enfermedad.
• Promover e influir positivamente en la salud.
• Fomentar la capacidad de autocuidado del paciente.
Estas terapias son impartidas por personal sanitario altamente cualificado. La enfermera, Bárbara López Martí, ha realizado parte de sus estudios reglados en el Reino Unido y la escuela alemana de HanneMarquart. La aplicación y los resultados de estas técnicas difieren mucho del uso que se hace de estas técnicas en nuestro país, en la mayoría de los casos con fines estéticos o de relajación por personal no cualificado.
Teléfono de contacto: 96.335.25.15